Saltar al contenido

Tres coches que marcaron una Ai??poca

febrero 11, 2018

Hoy en AutAi??ntico Motor echamos la mirada atrA?s. Concretamente, al siglo pasado, donde en el mundo del motor se vieron las mayores filigranas de la ingenierAi??a (y tambiAi??n del ingenio, A?por quAi?? no?) de la historia. Hoy hablaremos de tres coches que marcaron una Ai??poca.

Ai??poca de grandes cambios y grandes coches

Los A?ltimos cuarenta aAi??os del siglo XX son conocidos en el mundo del motor por la forma en que los fabricantes aprovecharon vacAi??os legales en los reglamentos de los campeonatos. Actualmente es cada vez mA?s difAi??cil encontrar estos grises en las normativas. Esto hace que la labor de los ingenieros se centre, principalmente, en desarrollar aquello que ya tenAi??an. Cada vez los coches de competiciA?n se parecen mA?s unos a otros. Pero hubo un tiempo en que no era asAi??.

Williams FW14B: el coche hecho robot

La temporada de FA?rmula 1 de 1992 es conocida por haber estado dominada por este coche. Obra del gran Adrian Newey, del que hemos hecho un repaso a su libro autobiogrA?fico, fue capaz de dominar el certamen con mano de hierro con Nigel Mansell y Riccardo Patrese a sus mandos. Para ello tuvo que luchar contra el McLaren de Ayrton Senna que venAi??a de ser campeA?n el aAi??o anterior.

El FW14B rodando en Adelaide durante el Gran Premio de Australia de 1992 con Mansell al volante.

Pero, A?quAi?? hacAi??a tan bueno a este monoplaza? Simple: un sistema de suspensiA?n activa electrA?nica. Se trata de uno de los mayores avances en la historia de este deporte. Un ordenador montado en el coche gestionaba la suspensiA?n de forma electrA?nica y automA?tica. De esta manera, el coche se equilibraba solo en todas las curvas, consiguiendo una mayor velocidad y una tracciA?n mucho mejor que la del resto de sus rivales. Este sistema, sin embargo, no fue obra de Adrian Newey. Se trata de una creaciA?n del tambiAi??n cAi??lebre Patrick Head.
Imitrex over the counter

AAi??o nuevo, coche nuevo, misma suspensiA?n
El GP de Australia de 1993 fue la A?ltima vez que se vio a Senna y Prost juntos en un podio. El galo se retiraba y el brasileAi??o perderAi??a la vida al aAi??o siguiente.

Su sustituto, el Williams FW15C, siguiA? dominando la temporada siguiente gracias, tambiAi??n, al sistema de suspensiA?n. Esta vez con Alain Prost al volante tras su aAi??o sabA?tico. Sin duda, dos grandes coches de carreras. El galo ganA? su cuarto tAi??tulo mundial y se retirA? definitivamente de la FA?rmula 1.

El sistema de suspensiA?n activa electrA?nica fue prohibido para la temporada de 1994 y Williams empezA? esa temporada sufriendo. La muerte de Ayrton Senna, que habAi??a fichado para esa campaAi??a por la escuderAi??a de Grove, pasA? factura a todo el equipo. Pero al llegar la segunda mitad de la temporada fueron capaces de resurgir de sus cenizas para acabar proclamA?ndose campeones del mundo de constructores. El tAi??tulo de pilotos recalA? en un viejo conocido: Michael Schumacher.

Lancia 037: cuando el ingenio puede con la innovaciA?n

Si hablamos de vacAi??os legales, no podemos evitar referirnos al Lancia 037. Pero mA?s que al coche en sAi??, a su equipo. A?QuiAi??n podrAi??a pensar que un grupo de italianos con poco presupuesto podrAi??a vencer a Audi y su tracciA?n a las cuatro ruedas? Pues, contra todo pronA?stico, lo hicieron.

Si ya de por sAi?? los de Audi aprovecharon un gran vacAi??o legal para “colar” su mAi??tico Quattro en los tramos del Campeonato del Mundo, en Lancia se las apaAi??aron para ganarles con menos dinero y un coche aparentemente inferior.

El 037 es uno de los coches mA?s singulares y queridos por los aficionados.
Luchando en inferioridad

El 037 tenAi??a tracciA?n trasera y era menos potente que el Audi. Pero tambiAi??n era mA?s ligero (a costa de comprometer la seguridad de sus pilotos) y fiable. Este A?ltimo factor fue determinante para la consecuciA?n del tAi??tulo de constructores de 1983. A sus mandos, el gran Walter RAi??hrl. Un tipo singular, puesto que no querAi??a ganar el campeonato del mundo de pilotos. “Yo quiero ser una persona normal”, decAi??a. AsAi?? que los italianos se las apaAi??aron para ganar solamente el campeonato de constructores participando en cinco pruebas del Mundial.

Walter RAi??hrl (derecha) celebra junto a su copiloto la victoria en el Rally de Monte Carlo de 1983.

Para ello hicieron autAi??nticas pillerAi??as. Por ejemplo, esparcir sal por las carreteras heladas de Montecarlo para tener menos desventaja, cambiar los neumA?ticos en mitad de un tramo o acoplar cepillos gigantes a una furgoneta y recorrer con ella los tramos del Rally de San Remo para tratar de eliminar el polvo. Y eso por no hablar de aligerar el coche hasta lo enfermizo, comprometiendo la seguridad de sus ocupantes.

En palabras de Walter RAi??hrl:

Mis familiares me preguntaban que por quAi?? fichAi?? por Lancia si su coche era peligroso. Yo les decAi??a que tener un accidente no estaba entre mis planes.

Finalmente el ingenio italiano ganA? a la innovaciA?n alemana y nos dejA? un coche A?nico en su especie con una historia muy rocambolesca a sus espaldas. El Lancia 037 fue el A?ltimo coche de tracciA?n trasera que ganA? el Mundial de Rallies.

Mazda 787B: cuando JapA?n conquistA? Francia

El Mazda 787B es uno de esos mAi??ticos coches que todos conocen. Se trata del primer coche japonAi??s que logrA? ganar las 24 horas de Le Mans. Y el A?nico nipA?n en vencer la mAi??tica prueba gala hasta la fecha.

El Mazda presentaba un concepto que, si bien no era nuevo, en competiciA?n nunca antes habAi??a sido explotado. Era el motor rotativo. En este propulsor los cilindros y pistones eran sustituidos por rotores. Es cAi??lebre su sonido, que recuerda al del los V10 de FA?rmula 1. Muy picudo y estridente. No rugAi??a; bramaba.

El 787B rodando en el circuito de La Sarthe en 1991.
“El molinillo” mA?s temido

Sus rivales no tardaron en apodarlo despectivamente como “el molinillo” debido a su motor rotativo. Pero cuando llegA? la carrera, dejA? de hacerles gracia. El propulsor Wankel de cuatro rotores se mostrA? tremendamente fiable y fue de los pocos coches oficiales que no sufriA? problemas mecA?nicos. RendAi??a 700 caballos y, segA?n los ingenieros de Mazda, era capaz de llegar hasta 900. Esto A?ltimo nunca llegA? a ser probado para no comprometer la fiabilidad del 787B. Aceleraba de 0 a 100 en menos de tres segundos, una cifra impresionante incluso para los estA?ndares actuales.

Un Mazda 787B por delante del Jaguar XJR-12 que terminA? en segunda posiciA?n.

La aventura de Mazda terminA? llevando a Volker Weidler, Johnny Herbert y Bertrand Gachot al primer cajA?n del podio de la carrera de resistencia mA?s prestigiosa del mundo en su ediciA?n de 1991. TambiAi??n nos dejA? con uno de los mejores coches de carreras de la historia.