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¿Qué es necesario tener en cuenta en una revisión del coche?

mayo 1, 2018

Las revisiones de los coches son una de las cosas más tediosas que nos vamos a encontrar en nuestra vida como conductoras. Son costosas, te dejan temporalmente sin vehículo y posiblemente descubras problemas que hasta ahora desconocías. No obstante, los coches tienen que pasar siempre por varias etapas de mantenimiento, porque no olvidemos que somos nosotros los que vamos montados y los que podemos tener algún tipo de accidente debido a algún desperfecto.

Cómo mantener un coche

Lo primero a tener en cuenta es el motor. El motor y su distribución es el corazón de un automóvil y es indispensable mantenerlo sano y en perfecto funcionamiento. Aunque algunos elementos como los pistones o el eje de transmisión están diseñados para resistir toda la vida útil del vehículo, existen otros como las distribuciones a las que tenemos que echarle un vistazo. En el caso de una distribución por cadena no requerirá de sustitución, pero si es una correa de distribución, tendremos que vigilarla cada 100.000 kilómetros.

Quedándonos todavía en el motor tenemos el aceite. El aceite permite que el movimiento del motor sea mucho más fluido y que no alcance por lo tanto altas temperaturas. Los cambios de aceite suelen ser sencillos de hacer y a menudo económicos, por lo que no vendría nada mal hacerlos cada 15.000 kilómetros.

Nos alejamos del motor pero no mucho, hasta la caja de cambios. Gracias a lo que comúnmente se conoce como marchas y al embrague podemos hacer distintos tipos de maniobras, otorgar más potencia al coche o reducir el consumo de gasolina. Cambiar entre cada una de ellas depende de cada persona, pero nunca hay que llevar ni sobrerevolucionado ni infrarevolucionado, ambas posturas son muy perjudiciales para el motor. Como ya hemos dicho, para realizar estos cambios utilizamos el embrague, un elemento mecánico formado por palancas que permiten que el giro del motor se transmita a las ruedas o no. Estas revisiones son complejas, por lo que se las encomendamos a alguna red de talleres mecánicos especializada.

Para terminar, vamos a hablar de otro elemento fundamental en un vehículo: sus neumáticos. Y no solo los neumáticos, si no también de sus compañeros los amortiguadores. Teóricamente, un neumático deja de ser completamente seguro cuando el dibujo de su banda de rodamiento es menor de 1.6 mm. Ya de por sí, esta dimensión resulta un poco peligrosa, sobre todo en áreas mojadas, así que deberíamos evitar llegar a ella. En cuanto a los amortiguadores, están también diseñados para durar la mayoría de la vida útil de un coche, pero no obstante, hay que revisarlos y en ocasiones suelen ser muy castigados. Si notamos desgastes irregulares en las ruedas o movimientos extraños del coche, podría ser un buen momento para sustituirlos por unos nuevos.

¿Tengo que revisar el coche aunque no note nada extraño?

Efectivamente. Aunque en la mayoría de los casos el mal estado de un componente puede repercutir en la manera de sentir la conducción, hay muchas veces que no, o que simplemente va empeorando tan poco con el tiempo que ni nos damos cuenta. Las revisiones no son solamente útiles para que nuestro vehículo se vea mejor o se oiga mejor, también está en juego nuestra seguridad y una buena revisión podría salvarnos de algún que otro apuro.